¿Quién no espera con ansias las celebraciones de fin de año para saborear platos deliciosos, cocinados con amor? Para que su comida sea un éxito e impresionar las papilas gustativas de sus invitados, lo importante es garantizar una progresión de aromas favorecedora, desde el aperitivo hasta el postre. No hay reglas estáticas para determinar exactamente qué vino elegir para Navidad. No obstante, a continuación, te damos algunos consejos para facilitar la elección de vinos para acompañar tus recetas.
Consejo 1: combina armoniosamente la cocina de tu fiesta con tus botellas
Este primer consejo, sencillo de seguir, te garantiza deliciosos maridajes con platos y vinos. En un plato delicado, sirva un vino ligero. Por el contrario, si tu comida o cena es más rica, elige una botella más estructurada.
Y para terminar las comidas o cenas con estilo, sorprenda a sus invitados con un vino blanco seco sobre queso de cabra: la gama de maridajes de vino y queso está llena de sorpresas…
Consejo 2: juega con los contrastes entre tus vinos y tus recetas
Si prefiere probar suerte con mezclas de sabores fuertes, ¡apueste por el dicho «los opuestos se atraen»! La redondez de una receta puede realzarse maravillosamente con la acidez de un vino. Y lo contrario funciona igual de bien: la suavidad de un vino puede sublimar la amargura o la salinidad de un plato. Por ejemplo, acompaña un queso azul con un vino blanco dulce, el carácter salado del queso complementará a la perfección la textura sedosa de este néctar bellamente dorado.
Consejo 3: sirve un vino del color de tu plato navideño
Otro consejo que puedes utilizar: ¡anuncia el color! Si estás pensando en carnes blancas o pescados, saca un vino blanco de tu bodega. Los mariscos apreciarán la compañía de un vino blanco estructurado y generoso, con una boca carnosa y amplia. Las aves rellenas, por otro lado, preferirán un vino blanco más aromático.
¿Estás cocinando carne roja o un plato con salsa? Opta por una botella de tinto. Así, con juego, pensad en tintos muy maduros y de taninos suaves, o tintos potentes e intensos con aromas de frutos negros, regaliz y café. Así tus vinos y tus platos viajaran armoniosamente por tu mesa.
Consejo 4: burbuja como aperitivo para tus celebraciones de fin de año
¡Nada mejor para despertar el paladar que unas burbujas! Los vinos espumosos serán ideales con los aperitivos. Además, el marco vivo de estos vinos espumosos también contrarrestará la dulzura de su postre, para una nota que sacie la sed.
Otra opción para empezar la velada: un blanco, suave y afrutado. Y si prefieres más originalidad, apuesta por un vino blanco dulce y afrutado. Su paladar muy ligeramente dulce y su nariz de fruta fresca prometen un aperitivo ligero y generoso. Servidos fríos, a 10°C, son el acompañamiento perfecto de verduras de temporada.
Como habrás entendido, los vinos ofrecen una amplia variedad de sabores que invitan a compartir, a la convivencia y al placer. Así que, para mimar a los epicúreos entre tu familia o amigos, ¿qué mejor que deslizarles bajo el árbol una tarjeta regalo del Majuelo de Carlos!!! ¡Que empiece la fiesta (y la degustación)! 🎁