Lo que nos hablan los cánones, es que cada vino se degusta en una copa diferente. Es verdad también, que lo importante para nosotros es el vino ya que los tipos de copa realmente son bastante intercambiables siempre que se conozcan las razones de la elección entre un tipo u otro. Además, el saber no ocupa lugar y así descubrimos a qué vinos les va mejor uno u otro tipo de copa, para así elegir la próxima compra de vajilla en función de los vinos que más nos gustan.
La copa, sea para el vino que sea, tiene que ser de cristal liso, transparente e incoloro. Los tributos a la moda en forma de labrados, arabescos o colores, no entran dentro de lo que se entiende por una buena copa de vino. Tiene que ser fina, recomendable de un milímetro y tener un tallo y un pie mínimo que se pueda coger con los dedos sin tocar el cuerpo o cáliz. Esto la hace frágil… pero así es, así que tratar con cuidado!
Debe permitir observar el vino a través del cristal y al contraluz, para apreciar si tiene impurezas, los matices de color y apreciar la lágrima que deja al agitarlo, mayor cuanto más grado alcohólico tenga. Veamos los tipos de copa:
1. Copa borgoña
Copa grande, cáliz voluminoso y cuello ancho. El tallo es proporcionadamente largo. Es por lo tanto una copa que permite que suban más los aromas. Para Rioja y Ribera con mucha madera
2. Copa burdeos
Cáliz más alargado y alto que la anterior y el cuello es cerrado aunque no estrecho. Es la copa más estándar para vinos tintos y va muy bien para todo tipo de vinos españoles, en especial para vinos jóvenes y con crianza
3. Cabernet Sauvignon
Copa similar a la burdeos pero de tamaño algo menor así se evita el calentamiento del vino. Perfecta para vinos del Penedés, así como para los tintos atlánticos de Ribeira Sacra
4. Chardonnay
Copa más pequeña que las de los tintos, interesa que no haya excesivo volumen para evitar que se caliente. Se usará en general para los blancos afrutados. Por ejemplo los Rueda con una gran proporción de la variedad Sauvignon
5. Blanco seco
La copa para blancos secos tiene un mayor volumen, un tallo alto y una base de cáliz ancha, hace de chimenea para que se puedan concentrar los aromas para disfrutarlos en cada sorbo. Nunca se llena en exceso. Ideal para los blancos secos de Rioja, Navarra o Terra Alta y por supuesto para los verdejos puros y duros
6. Sauternes
Copa del blanco seco en versión más pequeña, más proporcionada. Para cualquier vino dulce en general, como Moscatel o Pedro Ximenez
7. Flauta
Es la típica copa de cava o champaña, de nuevo es una larga chimenea para que el gas pueda tener su salida. Para los cavas más jóvenes y los frissantes italianos
8. Jerez
Los vinos de Jerez, se consumen en una copa tan especial como ellos, pequeña, de cáliz alargado pero corto y de tallo corto y grueso. El grosor del cristal puede ser algo mayor para mejorar la conservación de la temperatura, ya que se toman desde frescos a templados
9. Oporto
Otro vino que tiene su propia copa, de tamaño similar a la del Jerez que después se va cerrando para concentrar el aroma. Es una copa que puede servir también para otros vinos fortificados, de potente aroma y dulzor.
10. Madeira
Aunque puede tomarse en copa de oporto, tiene la suya propia, que similar a la anterior, sufre un estrangulamiento en el centro para luego abrirse en el cuello, con el fin de ofrecer mejor el aroma.