Entre la crisis, que persiste, y la cuesta de enero que año tras año nos acompaña, es el momento para rendir homenaje a algunos de esos vinos caracterizados por presentar una óptima relación calidad-precio. Son los vinos para la cuesta de Enero…
Par ello debemos entender primero qué influye en el precio de un vino. Vamos a explicar qué puede afectar al precio de un vino para que puedas elegir la botella que más te conviene en esta época de apretarse el cinturón.
En primer lugar, el precio del vino varía según el rendimiento del vino, es decir, según el número de botellas producidas. De hecho, los rendimientos son generalmente más bajos para una denominación de origen que para un vino sin DO. Esto entonces afecta el precio de una botella de vino.
Lo mismo ocurre con el método de elaboración, si la vendimia se realiza de forma manual, el vino será más caro para compensar el coste de la mano de obra, pero también porque los racimos serán seleccionados con más rigor y por tanto de mejor calidad.
El precio del vino también puede fluctuar dependiendo de cómo se envejezca. Por lo general, un vino cuesta más si se envejece en barricas de roble que en cubas. Este es especialmente el caso si el enólogo elige envejecer su vino en una barrica nueva, ya que las tendrá que renovar para cada cosecha. Los vinos en depósito mantendrán la juventud y frescura de un vino, por lo que serán más adecuados para el consumo de añadas jóvenes.
Por supuesto, el tiempo de estancia del vino en las bodegas es un elemento que se tiene en cuenta a la hora de fijar el precio de un vino. Se tarda menos de un año en sacar al mercado un vino joven y 2 años o más para crianzas y reservas, dependiendo también el tiempo que se guarde en botella.
Pero también es la ley de la oferta y la demanda la que determina el precio de un vino. De hecho, un vino con una excelente reputación y producido en pequeñas cantidades costará mucho más que un vino de consumo masivo con menos notoriedad.
Le hemos presentado los diferentes criterios que pueden constituir el precio de un vino. Buscando y refiriéndose a estos criterios puede encontrar un vino muy bueno y económico, especialmente si la bodega aún no es muy conocida.
Tenemos que intentar reconocer las bondades de un producto más modesto, y elegir un vino que reciba alabanzas cuando se haya consumido y no antes de hacerlo. Hay que sorprender a nuestros invitados con alguna referencia que les sea desconocida y que les deje impresionados. Es probar, indagar, comparar y variar, y no blindar la elección de manera eterna a una marca concreta.
Ejemplos de vinos de reseñable calidad a precio contenido hay muchos, y en El Majuelo de Carlos os podemos aconsejar entre las muchas referencias que os ofrecemos!!